lunes, 27 de octubre de 2014

FASES DE LA METODOLOGIA EML

Identificar a todos los agentes sociales - sean éstos grupos, instituciones, autoridades…-
que se encuentren presentes y activos en el área de intervención, y que muestren
problemas o intereses significativos.
· Analizar si estos colectivos identificados forman cuerpos coherentes o existe algún tipo de
unidades menores con particularidades específicas. Esto es particularmente pertinente
cuando se establecen categorías sumamente amplias: campesinos, mujeres, indígenas…
En este sentido, es conveniente tener mucho cuidado cuando se define a toda una
comunidad como la beneficiaria de una intervención de desarrollo. Hay que tener en
cuenta que habitualmente las comunidades no constituyen conjuntos tan homogéneos
como un análisis superficial hace suponer.
· Caracterizar y analizar a cada uno de los agentes identificados. Los criterios para la
realización de estos análisis dependen de cada institución y de cada circunstancia. En este
sentido, existe en la actualidad una multiplicidad de técnicas y criterios utilizados por
diferentes organizaciones. Se pueden citar, sin pretensiones de ser exhaustivos:o los análisis de vulneralidad / capacidad;
o los diagramas de Venn;
o los perfiles y las estrategias de vida;
o los mapas sociales o las clasificaciones por niveles.
· Una vez determinadas las principales características de todos estos implicados, se trata de
escoger o seleccionar al o a los colectivos beneficiarios y de situar al resto de los agentes.
Una manera simple y efectiva de hacerlo –siempre de una manera provisional, dado el
carácter iterativo de todas las fases y pasos del EML- es clasificarlos en cuatro grandes
categorías:
· beneficiarios directos, los grupos o entidades cuya situación pretendemos mejorar
mediante el proyecto de desarrollo;
· beneficiarios indirectos, aquellos grupos o entidades que probablemente –dadas las
relaciones que mantienen con los beneficiarios directos - mejorarán su situación si mejoran
los beneficiarios directos;
· neutrales, aquellos que probablemente su situación o expectativas no se vean afectados
por un proyecto de desarrollo que pretenda mejorar a los beneficiarios directos;
· excluidos, perjudicados u oponentes potenciales, los que probablemente consideren que
su situación o expectativas se verán afectados negativamente por una eventual mejora de
la situación de los grupos o entidades calificados (elegidos) como beneficiarios directos del
proyecto.

No hay comentarios:

Publicar un comentario